LOLism
No creo que tendré feriado, ¿y ustedes? No importa, estoy de buen ánimo. Han tratado de estresarme toda esta corta semana, pero no lo han logrado insofar. Y mañana que venga, habrá por aquí mucha menos concurrencia, lo que ayudará a calmar las cosas.
Si tan solo se me quitara la tos.
Eduardo escribe que Porta se va. Javier me llama para confirmármelo. A mí jamás me ha hecho nada peor que estafarme con sus paquetes de mensajes, pero sé que muchos usuarios se alegran con la noticia. No pediré clemencia, pero exijo igual trato para Movistar. Malditos bloqueadores de teléfonos [que hasta hace dos semanas funcionaban perfectamente bien] y que me siguen cobrando el plan porque ni soñar en suspender los cobros, eso jamás.
Ayer fui a ver Iron Man. No me aburrí: no había cómo. Ante los alardes extremos de, ejem, tecnología, y los derroches de balas, fuego y explosiones, nadie podría permanecer indiferente. Hay un momento en que Iron Man recibe un buen golpe de un enemigo (también metálico). En el empático silencio general, una compañera con la que me encontré allí dijo en voz alta: “Chuuuta. Le dañó la pintura.”
Creo que esto de vivir por los LOLs se está volviendo una filosofía de vida. Si no puedo sacar una buena risa de ello, ni para qué molestarme.
Lo malo es que claro, es una secta recién llegada a nuestro país, y cuando intento aplicar las reglas del LOLism entre los que me rodean, resulta que o me preguntan si estoy bien, o se ofenden.
Pero pronto, el mundo nos dará la razón. Y ese día nos uniremos todos, en un gran y fraterno LOL.