¿A quién vas a llamar?
No recuerdo bien en cuántas situaciones desesperadas he estado. Pero sí sé a cuántas personas he llamado (bendito celular, bendito email) en esas ocasiones. Son dos. Solo dos.
No fue deliberado, fue absolutamente instintivo. Yo sabía a quién llamar, con quién hablar, a quién quería escuchar. Y no me equivoqué.
Yo no sé si ustedes tengan amigos así, marcación directa, gente que no los va a dejar hundirse. Espero sinceramente que ese sea el caso. No les voy a decir llámenme (aunque sepan que pueden hacerlo) porque yo misma entendí que no es una elección consciente.
Y espero que tengan como yo sus cazafantasmas, todo ese ejército de personas por las cuales uno se sostiene cuando no hay la opción de llamar a que alguien te sujete la mano a fuerza de voz.
Todas esas personas me quieren. Me respetan, pienso. Se los debo. Este post se los debo.