Dado que Twitter está con hipo…
Vengo a postear. Veo que cada vez que caigo por aquí me pongo formal. Pero no hay cómo evitarlo. La espontaneidad se la roba Twitter.
Primero tengo que declarar que aunque todos mis regalos de cumple fueron bien recibidos y están en uso, el que más me conmovió fue el de alguien que durante mucho tiempo proclamó que no podía entender mi gusto por el anime y el manga, y este mes hizo un viaje de miles de kilómetros para traerme galletas y dos tomos de manga. Y otro cuadernito. Siempre me da cuadernitos. Aunque sé que no le gusta lo que escribo.
¿Qué importa que no le guste lo que escribo?
Debo anunciar con orgullo que he sido persistente. Ya tengo un grupo de estudio los lunes, todos gente adulta. Y no lo estoy haciendo perfecto. No logro abarcar cuanto quería. Me toca improvisar bastante. Pero yo que iba preparada para arar en el océano, estoy gratamente sorprendida de las reacciones de estas personas. No me importa cuántas veces tenga que repetir los mismos conceptos, conseguiré que lleguemos con éxito hasta el final. Esas almitas no saben lo que les espera
Y ahora se me ocurrió otra idea para iniciar otra actividad con otro grupo pero creo que esa sí no me la van a aceptar, y sin embargo sigo desarrollándola en mi tiempo libre. Ya que no puedo luchar contra ello porque mi subconsciente está empeñado en hacerse ilusiones, le daré piola, que quizá en algún momento sirva.
El misterio que me absorbe los viernes, sábados y domingos es en la coral. En mis últimas vacaciones fui persuadida a entrar, y aunque no he pasado momentos tan buenos ahí, me quedé, no crean que es coser y cantar eso de tirar la toalla.
Tengo en mente que me puedo retirar cuando guste, y además al que le toca el trabajo de convocar y coordinar es a otro, pero igual se siente una especie de presión. Es que no sirvo para trabajar en equipo y cuando me dan mis cuartos de hora se vuelve bien incómodo tratar conmigo. Extraño fue que cuando dije en casa que quería zafar, todos dijeron no, no lo hagas. Creí que querrían que pasara más tiempo con ellos :|. Y no, no estaba siendo sarcástica, a veces se quejan de mi ausencia.
Dos de los chicos de la coral van a participar el sábado en un concurso de música que hay en el Centro Cívico. Yo voy a ir por los lols a hacer barra. Será una de las últimas cosas que hagamos todos juntos en familia, porque Javier ya se graduó la semana pasada y pronto se vuelve ir. José dice que estoy haciendo un gran drama de esto, pero mejor ahora, guerra avisada no mata gente y si me ven cortándome las venas con galletas de burrito, ya sabrán la razón.
Y así, de viernes a lunes no hago planes porque ya está todo copado. Los martes miércoles y jueves se supone que puedo hacer lo que me plazca, pero la conciencia me ataca porque hay cosas que preparar, he dejado botado el boletín (no salió el mes pasado a pesar de que estaba casi listo, y se impone una reestructuración urgente), y mi ratonera es ¡una ratonera! No veo televisión, mis libros están abandonados y los gatos guardan un gran resentimiento porque ya no les rasco la panza con tanta frecuencia. Le perdí el rastro al iPod, no sé dónde está, debe estar descargado y triste el pobrecito. No estoy escribiendo. Necesito dormir más.
Envidio a la gente que siempre está con energía, como mi madre, que es imparable. ¿Qué puedo hacer yo? Al primero que diga ejercicio, lo baneo ¬¬.
(Os dejo, a ver si Twitter volvió…)