January 2010

Cincuentenario

El lunes que viene, la iglesia a la que pertenezco cumple 50 años. En realidad es una confederación de iglesias, a lo que nosotros llamamos una misión. Así que hay fiesta y campaña en coliseo y todo. Los preparativos han sembrado el pánico y hoy mucha gente andaba sensible. Mañana es la última reunión de trabajo y estoy tentada a no ir, ando en una especie de cruzada personal de no ponerme intensa por asuntos perfectamente solucionables.

Hablaré un poco de la misión. Es la primera organización evangélica en Ecuador que no fue fundada por misioneros extranjeros, sino por ecuatorianos. Creo que en un apartado del Museo Municipal de Guayaquil hay material sobre las iglesias protestantes en el Ecuador y ahí está confirmado este dato, con fotos y en un libro. En fin. Que como solemos festejar por separado, puesto que unos estamos en Guayas, otros en Manabí, otros en Los Ríos, otros en Esmeraldas y otros en Cañar (creo haber oído), esta vez quisimos reunirnos todos y el resultado fue que hubo que alquilar un coliseo, despliegue de logística en el que jamás habíamos pensado.

Hablo en plural por hacer espíritu de cuerpo, pero la verdad es que andaré por ahí de backup. Seré la que se va de lol tras bastidores. Por alguna razón, esta vez no quise agarrar timón, solo remo. Bueno, por muchas razones. A, la pereza; B, otras personas se nota que están ansiosas por participar y C, la verdad es que tengo bastante trabajo con las ligas menores. Prefiero estar en las cosas dirigidas a los más jóvenes. Es el área de mi Ma, de mi hermano Jose, y hasta de Javier, cuando su agenda médica lo deja.

Mi primote va a aporrear la batería en el magno evento :D

Si alguien se anima, btw, coliseo Abel Jiménez, sábado 30 y domingo 31, 17:00.

hablando en serio

Comments (1)

Permalink

Lo que trajeron los Reyes

Hoy se le dan presentes a los niños. Pero no hay niños en casa: mi primote ya cumplió 15 años y no hay juguete que le llame la atención más allá de su PSP. A él le gustaría una Wii, pero eso supera tanto mis posibilidades monetarias, como mi opinión de lo que un chico a su edad necesita, como la paciencia de mi mamá, que le ha declarado la guerra a los videojuegos.

He pensado en llevar un dulce para la familia.

Mientras tanto, he recibido un extraño obsequio. La posibilidad de empezar de nuevo tanto en lo que hago, como con las personas con quienes trabajo. No me voy a ir de donde estoy, solo hay cambios que se hacen reales esta semana.

¿Irá bien la cosa? Hay que ver. Pero aunque, como dice Bilbo, el camino sigue y sigue, el camino ha dado un giro que es bienvenido. Dios sabe si los seguirá dando.

Yo, como buena hobbit, seguiré el camino con pie decidido. Y de ahí, ¿a dónde iré? No sabría decirlo. Pero esa es la parte más divertida.

descubrimientos

Comments (3)

Permalink